Somos absolutamente vulnerables,porque en realidad,TODO lo perdemos,más tarde o temprano. Hasta la vida misma. No hay manera de retener a las personas o las cosas que tenemos o que están a nuestro lado, solo podemos disfrutarlas mientras están con nosotros. Aceptar nuestra absoluta vulnerabilidad no nos vuelve débiles…al revés,nos vuelve inmensamente poderosos porque nos ayuda a perder ''el miedo''.
Si todo lo vamos a perder, y lo aceptamos como tal, no hay nada que temer.
Ni siquiera a la muerte.
Si todo lo vamos a perder, y lo aceptamos como tal, no hay nada que temer.
Ni siquiera a la muerte.
Todo está siempre en equilibrio,al estilo del yin-yang.iSiempre que se pierde algo, se gana algo; y siempre que se gana algo, se pierde algo.Después del anochecer,hay amanecer. No se puede conocer al bien sin el mal. No se puede conocer la belleza sin la fealdad, al amor sin el desamor, o al placer sin el dolor. Si hoy experimentas un gran dolor a causa de una enorme pérdida, recuerda que más tarde o temprano, ganarás algo grande también.
Y,a todos nos toca perder, y aun si hemos sido muy afortunados.Algún día moriremos,no puede ser de otro modo. El verdadero valor no se encuentra en la tontería que es querer que todo sea siempre como queremos, sino en la ''sabiduría'' de la paciencia, de la constancia, de la renuncia, la aceptación; del caer, y sobre todo del aprender a levantarnos, con la cabeza alta, el cuerpo erguido, y dispuestos a una batalla más, abiertos y optimistas.
¿Fácil? Claro que no.Pero es vivir, y vivir no es fácil.No difícil, entretenido,es como estar dentro de un videojuego hasta que se acaban las pilas.
¿Fácil? Claro que no.Pero es vivir, y vivir no es fácil.No difícil, entretenido,es como estar dentro de un videojuego hasta que se acaban las pilas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario