lunes, 11 de junio de 2012

Los confines del caos

La predicción puede cumplirse. Así, parece que es en el epílogo de la calma donde se desata el principio de la tormenta, donde el sueño termina y la realidad vuelve a golpear con fiereza.
El momento ha llegado. Nada detendrá su inquebrantable voluntad de hierro ni su frío coraje, ya que ha nacido para cumplir su misión.
Determinado y encadenado día tras día sin poder mostrarse a los demás como el ser que es...siendo sometido a los caprichos de un recipiente vacío en forma de humano, un alma llena de bondad que controla y armoniza los gestos salvajes de su auténtica forma.
El mundo se estremece y empieza a contar...sabe que su hora se acerca....todo se predispone como se había previsto...y mientras un dios solitario, confiado y arrogante, sonríe maleficamente allá donde el cielo se turba impenetrable a los ojos humanos.
Puede olerlo en el aire, aún estando limitado, porque sabe que él será una pieza más del juego que podrá suponer dos cosas bien distintas:
Por una parte, puede elegir ser uno de los Elegidos y ser purificado en la gloria.
Pero...también es posible que decida dejarse llevar por sus instintos demasiado y acabe condenando a la humanidad al caos y dejar todo en manos de aquel que gobierna en el cielo.
Por tanto, ¿qué decidirá? ¿salvarse a si mismo o salvar una parte del mundo?
El destino que le espera es llegar a los confines del caos.

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