Realmente no tiene mucho caso que escriba esta historia aquí, pero por si alguien quiere leer o saber algo sobre mi pasado, aquí va una historia verídica.
Desde que nacemos, crecemos y vamos evolucionando; llegados al punto de la madurez, desarrollamos muchas ideas, pensamientos y deseos que tenemos como metas del futuro propio y/o ajeno.
Nuestra educación se basa principalmente en nuestros padres y luego la otra gran parte recae en los profesores.
Claro que hay excepciones...gente que ha tenido una infancia descuidada en su educación, personas que a pesar de ello poseen valores en su punto adolescente, como una flor que no ha terminado de salir del capullo. ¿Por qué? Porque otras personas de su misma condición o ajenas al circulo establecido les enseñaron a valorar la vida y a verla desde los ojos de alguien más allá de lo común y meramente banal.
Nadie nace sabiendo, pero el saber es poder para quien desea ver mucho más que lo demás, para quien quiere observar con el objetivo de seguir aprendiendo.
La última lección de mi maestro fue que aprendiese a ver lo que mis ojos no son capaces de ver, el sabio consejo de una persona que me supera en todos los aspectos.
El orgullo de un alumno en su búsqueda por conocerse a sí mismo y a los demás.
Excelente consejo el de tu maestro. A veces, uno ve cosas más importantes con el pensamiento que a través de los ojos. Nuestros ojos no lo alcanzan todo, aunque se crean muy poderosos ;)
ResponderEliminarPor supuesto, nuestros ojos alcanzan a ver una parte de la realidad. Es una pena, pero realmente nos encontramos tremendamente limitados :(
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